¡Devuelta y echada al ruedo!

Hace dos años atrás inicié esta aventura llamada «La Vida es una Producción y el Mundo el Escenario», mejor conocido como «mi Blog», y por varias semanas estuve dedicando tiempo a compartir algunas de las cosas que se me cruzan por la mente cuando pienso en «producción audiovisual en Panamá». Hoy regreso al «blog» con una nueva imagen forzada, pues por problemas técnicos (no supe como levantar la página original) perdí todo lo que había escrito anteriormente (por más backups que hice… ¡fue triste!), así que estoy… ¡devuelta en el ruedo!

Mientras estuve tratando de rescatar el blog orginal pasaron varias cosas importantes en mi vida: llegué a 15 años de carrera en el medio audiovisual después de licenciarme en Producción de Radio y Televisión en la siempre querida casa de Octavio Méndez Pereira (la Universidad de Panamá); tomé un taller intensivo de doblaje y actuación de voz (mi gran pasión de siempre) certificado por Talento Internacional Colombia; me encaminé al mundo de la docencia y justo en este momento estoy en el trámite de mi título de Postgrado en Docencia Superior. Paralelo a lo anterior, ingresé a estudiar Producción y Dirección de Cine y Televisión y, para cerrar con broche de oro, me volví al oscuro mundo del… ¡FREELANCISMO!

¡Ay, el «freelancismo»!… ese bello anglicismo que hace alusión a ser un trabajador independiente que básicamente se convierte en su propia estructura administrativa donde elige y es dueño de sus proyectos, donde es su propio jefe y donde trabaja a la hora en que se sienta más productivo con la promesa de ser 100% responsable, eficaz y eficiente.

¿Suena lindo, verdad?… ¡PUES NO ES CIERTO!

La vida del freelancismo, a.k.a. La vida de los independientes, es la cosa más díficil sobre la faz del universo, pues, como todo al principio, debes iniciar la faena de darte a conocer y que los potenciales clientes o contactos de trabajo confíen en tí y tu experiencia. El volumen de trabajo será bajo al principio y siempre habrá meses con más actividad que otros, me han dicho, pero, OJO, esa actividad dependerá de quiénes sean tus contactos de trabajo. Es muy probable que el «freelancer» trabaje mucho más de 8 ó 10 horas diarias, pero la otra cara de la moneda es que también sea probable que no se trabaje todos los días ni mucho menos con tanta carga.

Tengo muchos conocidos y allegados que se dedican al freelancismo audiovisual en Panamá a quienes les ha ido muy bien. Sin embargo, el común denominador de todos ellos es el mismo: «ésto no es fácil». Pero fuera de lo difícil que puede llegar a ser rescato lo que muchos me han dicho como cosas positivas:

  • eres dueño de tu tiempo.
  • eres libre de no formar parte de una infraestructura que puede ejercer una presión que no disfrutas.
  • puedes invertir tiempo en cosas que realmente te apasionan y que no podías hacer antes.
  • la diversidad de proyectos en los que puedes participar.
  • simplemente: ¡eres libre!

Desde mi punto de vista, el «freelancer» debe aprender a tener un gran balance emocional, pues la presión que ejerce la inestabilidad laboral o los estragos de la economía del país pueden ser feroces. Sin embago, una vez se le vaya agarrando el ritmo al asunto lo que le queda es disfrutar de la libertad. Es por eso, que en mi concepto, existen cinco (5) cosas importantes que debe tener un freelancer:

  1. no temerle al trabajo
  2. tener confianza de su trabajo sin engañar a los demás ni a sí mismo
  3. cobrar lo que vale su trabajo
  4. ser responsable
  5. tener ordenada su contabilidad

Y apreciando las anécdotas ajenas, con la suerte en juego y «echada al ruedo», doy inicio oficial al arduo recorrido por los sinuosos caminos del «freelancismo» para así experimentar esa otra versión del «universo laboral audiovisual».